A propósito de la Seguridad Alimentaria y la Utopía para una Soberanía Alimentaria en Colombia. (Primera Parte)

La inseguridad alimentaria es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo, incluyendo a Colombia, donde el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha informado que en 2022 la tasa de inseguridad alimentaria alcanzó el 30%. Este dato es preocupante, ya que indica que una de cada tres personas en Colombia no tiene acceso a suficientes alimentos nutritivos y saludables para llevar una vida plena y activa.

La inseguridad alimentaria es un problema complejo que está influenciado por múltiples factores, como la pobreza, el desempleo, la falta de acceso a la educación, la discriminación, la violencia y los desastres naturales. Todos estos factores tienen un impacto negativo en la capacidad de las personas para obtener alimentos saludables y nutritivos, lo que a su vez puede llevar a problemas de salud, malnutrición y otras consecuencias graves, tal como lo refleja el texto «Evaluación de seguridad alimentaria para la población colombiana 2023» en donde se referencian varias dimensiones que deben ser consideradas en una evaluación completa de la seguridad alimentaria. En esta construcción de opinión, se presentarán algunas nociones que posiblemente tributen al levantamiento de una discusión más profunda a la información mediática de un medio de comunicación. Señala el informe que la primera dimensión a considerar es la disponibilidad de alimentos. Esto implica no solo la cantidad de alimentos disponibles, sino también su calidad y diversidad. Colombia es un país que cuenta con una gran variedad de productos agrícolas y pecuarios, sin embargo, aún hay regiones del país que tienen dificultades para acceder a alimentos nutritivos y variados. Por tanto, es necesario garantizar la disponibilidad de alimentos en todas las regiones del país.

La segunda dimensión es el acceso a alimentos, que se refiere a la capacidad de la población para adquirir los alimentos necesarios para una buena nutrición. En Colombia, la pobreza y la desigualdad son dos de los principales obstáculos que limitan el acceso a los alimentos. Por lo tanto, es necesario desarrollar políticas que fomenten la inclusión social y económica y que promuevan el acceso a alimentos nutritivos y variados.

La tercera dimensión es la calidad de los alimentos, que incluye aspectos como la seguridad alimentaria, la inocuidad, la frescura y la composición nutricional. En Colombia, se han

presentado algunos casos de contaminación alimentaria que han afectado la salud de la población. Por tanto, es fundamental fortalecer los sistemas de vigilancia y control de la calidad de los alimentos, así como promover una cultura de consumo responsable y consciente.

La cuarta dimensión es la utilización de los alimentos, que se refiere a la capacidad de la población para utilizar los alimentos de manera efectiva y adecuada para satisfacer sus necesidades nutricionales. En Colombia, existe una alta prevalencia de malnutrición, tanto por déficit como por exceso. Por ello, es importante fomentar la educación nutricional y promover el acceso a alimentos variados y nutritivos para prevenir y tratar la malnutrición.

La quinta dimensión es la estabilidad de la seguridad alimentaria, que se refiere a la capacidad de la población para mantener el acceso a alimentos seguros y nutritivos en el tiempo. En Colombia, el cambio climático y los conflictos armados son dos factores que pueden afectar la disponibilidad y acceso a los alimentos en algunas regiones del país. Por tanto, es necesario desarrollar políticas y estrategias que promuevan la resiliencia y la adaptación ante estos desafíos; pues las cifras no son nada alentadoras; la falta de acceso a alimentos nutritivos y saludables también puede tener un impacto en la economía y la sociedad en general. La malnutrición, por ejemplo, puede tener efectos negativos en el desarrollo cognitivo y físico de los niños, lo que puede afectar su capacidad para aprender y para contribuir al desarrollo económico del país. Además, la inseguridad alimentaria puede llevar a problemas de salud a largo plazo, como enfermedades crónicas y discapacidades, lo que puede aumentar los costos de la atención médica y reducir la productividad de la población en general.

Para abordar la inseguridad alimentaria en Colombia, es necesario tomar medidas en varios frentes. En primer lugar, es necesario abordar las causas subyacentes de la pobreza y la desigualdad económica, incluyendo la falta de acceso a empleo y educación. También es necesario mejorar el acceso a alimentos saludables y nutritivos, lo que puede implicar la promoción de la agricultura sostenible y la inversión en la infraestructura necesaria para distribuir alimentos frescos a las comunidades más necesitadas.

Otras medidas que pueden ayudar a abordar la inseguridad alimentaria en Colombia incluyen la promoción de programas de nutrición y educación sobre hábitos alimentarios saludables,

así como la inversión en sistemas de protección social que puedan ayudar a las personas más vulnerables a tener acceso a alimentos saludables y nutritivos.

La inseguridad alimentaria es un problema grave en Colombia que requiere la atención y la acción de todos los sectores de la sociedad. Es necesario abordar las causas subyacentes de la pobreza y la desigualdad, mejorar el acceso a alimentos saludables y nutritivos, y promover programas de nutrición y educación sobre hábitos alimentarios saludables. Solo de esta manera se podrá reducir la tasa de inseguridad alimentaria en el país y asegurar que todas las personas tengan acceso a los alimentos necesarios para llevar una vida activa y saludable.

Autores:

Tito Crissien Borrero. CEO Centro de Investigación Casa del Maestro

Vanesa Rada Carranza. Investigador Fundación para la Investigación, el Desarrollo e Innovación.

Liliana Ramos. Investigador Fundación para la Investigación, el Desarrollo e Innovación.

Andrea Angulo Triana. Investigador Fundación para la Investigación, el Desarrollo e Innovación.

Jorge Bolaño Truyol. Centro de Investigación Casa del Maestro.

Erick Fruto Silva: Centro de Investigación Casa del Maestro.

Marcial Conde Hernández: Centro de Investigación Casa del Maestro

Reinaldo Rico Ballesteros. Líder Apropiación Social del Conocimiento.

Edgardo Sánchez Montero. Director Centro de Investigación Casa del Maestro

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