Edadismo, Sociedad del Cansancio y Estereotipos de exclusión

El edadismo, o la discriminación basada en la edad, es un problema social que afecta a las personas mayores en todo el mundo. A menudo se ignora o minimiza su impacto en la sociedad, pero la discriminación por razones de edad puede tener graves consecuencias para la salud mental y la calidad de vida de las personas mayores. En este ejercicio se invita a la reflexión del Edadismo en el contexto laboral, pues varios artículos luego de la pandemia, están generando insumos para un abordaje complejo, pero a la vez permiten desde el plano de la investigación y la academia, contribuir en la comprensión del problema. 

En el artículo «Edadismo en el lugar de trabajo: Una revisión de la literatura» (2018), los autores Rosalind Searle y Thomas Kessler examinan la discriminación basada en la edad en el lugar de trabajo. Los autores destacan que las personas mayores a menudo enfrentan estereotipos negativos y discriminación en el lugar de trabajo, como la falta de oportunidades de empleo y la marginación de roles importantes. 

En «El impacto de la discriminación por razón de edad en la salud mental y física: una revisión de la literatura» (2020), los autores Kritika Rastogi y Shruti Verma examinan el impacto de la discriminación por razones de edad en la salud mental y física de las personas mayores. Los autores encontraron que la discriminación por razones de edad puede llevar a la depresión, la ansiedad y el estrés, y también puede tener un impacto negativo en la salud física de las personas mayores. Estos referentes simbólicos destacan el impacto negativo del edadismo en la salud de las personas mayores y subraya la necesidad de abordar este problema desde una perspectiva de políticas pública. 

En ese orden de ideas, «Prejuicios y estereotipos relacionados con la edad: una revisión de la literatura» (2019), la autora Patricia Dailey examina los prejuicios y estereotipos relacionados con la edad. La autora destaca que las personas mayores a menudo son estereotipadas como seres frágiles e incapaces, lo que puede llevar a la discriminación y la exclusión social.  

Ahora bien, en la producción de «Edadismo en el lugar de trabajo: Una revisión de la literatura» (2018) es que la discriminación basada en la edad en el lugar de trabajo es un problema social importante que afecta a las personas mayores y puede tener graves consecuencias para su bienestar y calidad de vida. Las ideas que soportan la tesis son que las personas mayores a menudo enfrentan estereotipos negativos y discriminación en el lugar de trabajo, lo que puede llevar a la falta de oportunidades de empleo y la marginación de roles importantes. 

Los autores argumentan que la discriminación por razones de edad también puede tener consecuencias negativas para la salud mental y física de las personas mayores, lo que puede afectar su capacidad para trabajar y su calidad de vida en general. Bajo esa perspectiva, es necesario abordar la discriminación basada en la edad en el lugar de trabajo desde una perspectiva de política pública y empresarial. Los autores recomiendan la promoción de la inclusión de los trabajadores mayores en el lugar de trabajo a través de políticas que fomenten la diversidad y la igualdad de oportunidades, así como la educación y la formación para combatir los estereotipos negativos sobre la vejez.  

Desde la perspectiva de la sociedad del cansancio, la discriminación basada en la edad en el lugar de trabajo es un problema que afecta tanto a los trabajadores mayores como a los jóvenes. La sociedad del cansancio se caracteriza por la crítica al sistema productivo neoliberal que se fundamenta en una cultura del trabajo excesivo y la explotación laboral, lo que puede tener consecuencias negativas para la salud mental y física de los trabajadores de todas las edades. 

En este sentido, la discriminación basada en la edad en el lugar de trabajo es solo una manifestación de un sistema laboral injusto y explotador que afecta a todos los trabajadores. Las personas mayores pueden enfrentar estereotipos negativos y la falta de oportunidades de empleo, pero los trabajadores jóvenes también pueden enfrentar la precariedad laboral y la explotación. 

Por lo tanto, es necesario abordar la discriminación basada en la edad en el lugar de trabajo desde una perspectiva más amplia que tenga en cuenta las condiciones laborales y sociales que afectan a todos los trabajadores. Esto podría implicar la lucha por una cultura laboral más justa y equitativa, en la que se promueva la inclusión y la igualdad de oportunidades para todas las edades. 

Por ello es bienvenido aquellas acciones empresariales que consideran la diversidad en la fuerza laboral, tanto en términos de edad como de género, origen étnico, orientación sexual y habilidades, pues de las mismas se desprenden diferentes perspectivas y habilidades que pueden mejorar la productividad y la creatividad de la empresa.  

De igual manera es positivo el esfuerzo la implementación de políticas y prácticas que fomenten la inclusión y la igualdad de oportunidades para todos los trabajadores, independientemente de su edad, como es la capacitación y desarrollo profesional continuo, así como la creación de un ambiente de trabajo que valore la experiencia y el conocimiento acumulados con el tiempo. 

Es fundamental crear un ambiente de trabajo inclusivo que brinde a las personas con discapacidades las herramientas y recursos que necesitan para tener éxito. 

La igualdad de oportunidades también es importante para fomentar una cultura laboral más justa y equitativa. Esto implica asegurarse de que todos los empleados tengan las mismas oportunidades para la capacitación, el desarrollo profesional y la promoción dentro de la empresa. Las políticas y prácticas deben ser justas y transparentes, y la empresa debe esforzarse por garantizar que se tomen en cuenta las habilidades y el desempeño de cada trabajador en las decisiones de promoción y compensación. 

Autores:

Tito Crissien Borrero. CEO Centro de Investigación Casa del Maestro

Vanesa Rada Carranza. Investigador Fundación para la Investigación, el Desarrollo e Innovación.

Liliana Ramos. Investigador Fundación para la Investigación, el Desarrollo e Innovación.

Andrea Angulo Triana. Investigador Fundación para la Investigación, el Desarrollo e Innovación.

Jorge Bolaño Truyol. Centro de Investigación Casa del Maestro.

Erick Fruto Silva: Centro de Investigación Casa del Maestro.

Marcial Conde Hernández: Centro de Investigación Casa del Maestro

Reinaldo Rico Ballesteros. Líder Apropiación Social del Conocimiento.

Edgardo Sánchez Montero. Director Centro de Investigación Casa del Maestro

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