La Utopía y la pertinencia de un programa de Filosofía

Un programa de filosofía hoy es necesario para la modernidad líquida. Porque los individuos que pertenecen a esta sociedad, como afirma Zygmunt Bauman, viven en “una sociedad impotente como nunca para decidir su curso con un mínimo grado de certeza, y para mantener el rumbo escogido una vez tomada la decisión”. La fragilidad de sus vínculos humanos en el desarrollo de su proceso de socialización le produce una incertidumbre que obstaculiza la estructuración y realización de un proyecto de vida específico para cada persona. Frente a esa incertidumbre, el estudio de la filosofía garantiza un camino seguro para volver a las cuatro preguntas kantianas: ¿qué puedo conocer? (metafísica), ¿qué debo hacer? (moral), ¿qué puedo esperar? (religión), y ¿qué es el hombre? (antropología)

Por eso, un programa de filosofía que busque las respuestas a esos interrogantes, deberá proponer la formación de un conocimiento pertinente. Según la tesis de Edgar Morin, existe la necesidad de promover un conocimiento capaz de abordar los problemas globales y fundamentales, para inscribir allí los conocimientos parciales y locales. La supremacía de un conocimiento fragmentado según las disciplinas impide a menudo operar el vínculo entre las partes y las totalidades y debe dar paso a un modo de conocimiento capaz de aprehender los objetos en sus contextos, sus complejidades, sus conjuntos.

Las unidades complejas como el ser humano o la sociedad, son multidimensionales; el ser humano es a la vez biológico, psíquico, social, afectivo, racional. La sociedad comporta dimensiones históricas, económicas, sociológicas, religiosas. El conocimiento pertinente debe reconocer esta multidimensionalidad e insertar allí sus informaciones.

La finalidad de este conocimiento pertinente no es el almacenamiento de la información, sino proponerles a los estudiantes el reconocimiento de su humanidad común y, al mismo tiempo, reconocer la diversidad cultural inherente a todo cuanto es humano. Conocer lo humano es, principalmente, situarlo en el universo y, a la vez, separarlo de él. Cualquier conocimiento debe contextualizar su objeto para ser pertinente. ¿Quiénes somos? es inseparable de un ¿dónde estamos? ¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?.

Feb 2022.

Por Jader Igirio. Universidad de la Costa. 

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