La Importancia Del Propósito De Vida En Jóvenes Universitarios
Entrar a la universidad a menudo se relaciona con tener objetivos definidos: graduarse, conseguir trabajo y tener estabilidad económica. Pero en el día a día del aula muchos maestros se encuentran con otra realidad: alumnos académicamente brillantes, pero perdidos, ansiosos, desmotivados, con la sensación de no tener futuro. Aquí es donde hablar de sentido de vida deja de ser un tema filosófico para convertirse en una necesidad educativa.
El sentido de vida es la sensación de que la vida tiene dirección, significado, más allá de las metas inmediatas. Estudios en psicología positiva y educación superior confirman que los jóvenes con un fuerte sentido de propósito tienen mayor bienestar, compromiso escolar y resiliencia ante la adversidad (Damon, Menon & Bronk, 2003; Hill & Turiano, 2014). Por al contrario, la falta de propósito se relaciona con apatía, abandono escolar y deterioro de la salud mental.
En el ámbito universitario esta situación se agudiza. Hacerse adulto significa elegir una profesión, enfrentarse a las exigencias sociales, familiares, comparándose con los demás. Es por eso que la educación superior no debe formarse para el trabajo, sino para la vida. Cuando la educación superior se limita a la sumatoria de créditos y habilidades técnicas, se corre el riesgo de formar profesionales eficientes, pero desconectados de sí mismos. por eso que la educación superior no debe formarse para el trabajo, sino para la vida.
Pedagógicamente, el sentido de vida no se «enseña» como una materia más del currículo, pero se puede cultivar a través de experiencias educativas. Investigaciones recientes indican que cuando los estudiantes se conectan lo que aprenden con sus valores personales, con la contribución social y con metas más elevadas, se refuerza su motivación intrínseca y su perseverancia académica (Bronk et al., 2009; Alvarado & Ricard, 2013). En este sentido, la finalidad es el motor interno que articula el proyecto formativo.
El papel del profesor universitario es fundamental. Pero más allá de su rol disciplinar, el profesor es un adulto significativo que puede abrir espacios de reflexión, conversación y sentido. Interrogantes aparentemente sencillos como los siguientes ¿para qué estudias esto?, ¿qué quieres cambiar?, ¿cómo se conecta tu carrera con lo que valoras? pueden desencadenar procesos de autoconocimiento en los estudiantes. Estas prácticas no son adoctrinamiento, sino acompañamiento pedagógico
Además, la investigación ha demostrado que el sentido de vida influye en la salud mental de los jóvenes universitarios. Hill y Turiano (2014) hallaron que las personas con mayor propósito tienen menos estrés y depresión y mejor salud en general. En tiempos en que las universidades enfrentan serios problemas relacionados con ansiedad, burnout académico y deserción, hacerse cargo de la dimensión existencial del estudiante es una tarea institucional.
Integrar el propósito de vida a la educación superior implica también consideraciones éticas. Graduar profesionales sin responsabilidad social, sin conciencia del efecto de sus acciones, puede estar reproduciendo prácticas laborales deshumanizadas y sin compromiso social. Por el contrario, cuando el estudiante asume su formación como una posibilidad de contribuir al bien común, se refuerza una formación ciudadana, ética-profesional y de transformación social.
Para concluir, la importancia del proyecto de vida en universitarios se encuentra en saber integrar lo académico, lo afectivo y lo ético en su cotidianidad. La universidad, como formadora de personas, no puede ser ajena a esta labor. Acompañar a los estudiantes a construir sentido no es un plus, sino una apuesta pedagógica de fondo por una educación que forme no solo profesionales competentes, sino personas conscientes, comprometidas, capaces de orientar su vida.
Referencias
Alvarado, J., & Ricard, M. (2013). La búsqueda de sentido en la vida: Implicaciones educativas. Revista Española de Pedagogía, 71(255), 337–354.
Bronk, K. C., Hill, P. L., Lapsley, D. K., Talib, T. L., & Finch, H. (2009). Purpose, hope, and life satisfaction in three age groups. The Journal of Positive Psychology, 4(6), 500–510. https://doi.org/10.1080/17439760903271439
Damon, W., Menon, J., & Bronk, K. C. (2003). The development of purpose during adolescence. Applied Developmental Science, 7(3), 119–128. https://doi.org/10.1207/S1532480XADS0703_2
Hill, P. L., & Turiano, N. A. (2014). Purpose in life as a predictor of mortality across adulthood. Psychological Science, 25(7), 1482–1486. https://doi.org/10.1177/0956797614531799
Martínez, M. (2010). Educación, sentido de vida y formación integral. Octaedro.
Emilce María Silvera Silvera
Arnold Francisco Díaz Jiménez
Profesores del Departamento de Humanidades – Universidad De La Costa, CUC.
Invitado
Mgtr. Sonnyer Martínez Moreno – Profesor Universidad De La Costa, CUC.