La Importancia De Los Primeros Semestres Para La Adaptación Académica

Cualquiera que haya entrado a un salón de primer semestre lo nota apenas cruza la puerta. Las caras son distintas a las del resto de la carrera. Hay jóvenes que llegan de colegios públicos y privados, de pueblos cercanos y de barrios de la ciudad, con hábitos de estudio que no se parecen y con niveles de autonomía que tampoco. La mezcla habitual es de entusiasmo y desconcierto a partes iguales: quieren estar ahí, pero todavía no saben muy bien cómo se está ahí. Y conviene decirlo sin rodeos: esos primeros meses no son simplemente el inicio formal de la carrera. Son el momento en que se define, casi sin ruido, si el estudiante se queda o se va.

Tinto (1993, 2017) lleva años insistiendo en algo que cualquiera que haya trabajado con primíparos confirma: esta es la etapa crítica de la carrera. Su modelo lo explica mediante dos procesos que avanzan al mismo tiempo. Por un lado, la integración académica, es decir, la posibilidad real de responder al nivel de exigencia que el estudiante encuentra. Por el otro, la integración social, que tiene que ver con los vínculos que logra construir con compañeros y profesores. Cuando uno de los dos no se consolida, la decisión de irse no aparece de un día para otro; se va incubando, semestre tras semestre, hasta que un día simplemente no vuelve a matricularse.

Las cifras colombianas le dan peso a esta lectura. De acuerdo con el SPADIES del Ministerio de Educación Nacional, la tasa de deserción acumulada por cohorte en el nivel universitario se ubicó cerca del 23 % en 2023, y los estudios del Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana (2023) confirman que el grueso de los abandonos ocurre durante los primeros cuatro semestres. Es decir, no estamos hablando de un fenómeno disperso a lo largo de la carrera, sino de un cuello de botella muy localizado en el inicio. Lo que pase, o lo que deje de pasar, entre primer y cuarto semestre marca el destino de buena parte de quienes ingresan.

Detrás de las cifras hay biografías. Arroyo (2024), en un estudio con estudiantes de primer ingreso, encontró que las dificultades de adaptación rara vez son puramente cognitivas: aparecen mezcladas con la añoranza familiar, la presión por ser el primero en la familia que llega a la universidad, el desajuste de horarios y la sensación de no pertenecer del todo al nuevo entorno. En una línea parecida, una investigación reciente en Lima documentó que los becarios de primer año experimentan tensiones identitarias que pesan tanto o más que las exigencias académicas (Cossio-Bolaños et al., 2025). El aula, leída desde esta evidencia, es solo la punta visible de un proceso de ajuste mucho más amplio.

Aquí el profesor de primeros semestres asume un papel que va más allá de su disciplina. No se trata de bajar el nivel de exigencia ni de convertir la clase en un espacio terapéutico, sino de reconocer que el aprendizaje, en ese momento, está atravesado por la pregunta básica de si el estudiante encaja en la universidad. Pequeños gestos —recordar nombres, devolver la primera evaluación con retroalimentación escrita, abrir cinco minutos al inicio de la clase para resolver dudas sobre la vida universitaria— tienen, según Pascarella y Terenzini (2005), un efecto desproporcionadamente alto en la decisión de quedarse. La permanencia, en buena medida, se construye en esos detalles que ningún plan de estudios alcanza a prescribir.

Las instituciones, por su parte, han ido entendiendo que la adaptación no se delega solo en el estudiante. Programas de tutoría entre pares, cursos introductorios sobre hábitos de estudio, sistemas de alerta temprana basados en asistencia y rendimiento, y espacios de acompañamiento psicosocial son hoy parte del lenguaje habitual de las oficinas de permanencia. La Universidad de la Costa, como tantas otras del país, ha avanzado en esa dirección. Sin embargo, la evidencia internacional advierte algo importante: estas iniciativas funcionan cuando logran articularse con el aula y no cuando operan en paralelo (Tinto, 2017). De poco sirve un programa de tutoría si el profesor del curso de fundamentos no sabe que existe.

Pensar la importancia de los primeros semestres es, en el fondo, pensar qué clase de universidad queremos ser. Si entendemos la formación como un trayecto que se inicia con un acto administrativo de matrícula, los datos seguirán siendo los que son. Si la entendemos, en cambio, como la construcción paulatina de una comunidad académica, los primeros semestres dejan de ser un filtro y se convierten en una invitación. La adaptación, vista así, no es un problema del estudiante: es una responsabilidad compartida entre quien llega y quien recibe. Y en esa responsabilidad compartida se juega, semestre a semestre, la promesa misma de la educación superior.

Referencias

Arroyo, G. (2024). Una mirada al proceso de adaptación para estudiantes de primer ingreso a la universidad. Yulök Revista de Innovación Académica, 8(1), 81–93.

Cossio-Bolaños, M., Vargas-Vitoria, R., & Gómez-Campos, R. (2025). El proceso de adaptación a la vida universitaria de estudiantes becarios durante el primer año en una universidad privada de Lima. Educación, 34(67). http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1609-74752025000200007

Ministerio de Educación Nacional. (2024). Estadísticas de deserción y permanencia en educación superior. SPADIES 3.0. https://www.mineducacion.gov.co/sistemasinfo/spadies/

Pascarella, E. T., & Terenzini, P. T. (2005). How college affects students: A third decade of research (Vol. 2). Jossey-Bass.

Tinto, V. (1993). Leaving college: Rethinking the causes and cures of student attrition (2nd ed.). University of Chicago Press.

Tinto, V. (2017). Through the eyes of students. Journal of College Student Retention: Research, Theory & Practice, 19(3), 254–269. https://doi.org/10.1177/1521025115621917

Universidad Javeriana, Laboratorio de Economía de la Educación. (2023). Informe No. 74: Deserción en la educación superior en Colombia. https://www.javeriana.edu.co/recursosdb/5581483/8102914/INFORME-74-DESERCION-EDU-SUPERIOR2023.pdf

 

 

 

Emilce María Silvera Silvera

Arnold Francisco Díaz Jiménez

Profesores del Departamento de Humanidades – Universidad De La Costa, CUC.

Invitado

Mgtr. Sonnyer Martínez Moreno – Profesor Universidad De La Costa, CUC.

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