El Laboratorio Ético De La Inteligencia Artificial: Una Propuesta Pedagógica Basada En Los Principios De Floridi

La incorporación de la inteligencia artificial (IA) en los entornos educativos exige no solo el desarrollo de competencias digitales, sino también la formación de una conciencia ética y crítica frente a su uso. En este contexto, el laboratorio ético de la IA se propone como una estrategia pedagógica que articula lectura crítica, deliberación moral y pensamiento reflexivo, inspirada en el marco ético de cinco principios formulado por Luciano Floridi: beneficencia, no maleficencia, autonomía, justicia y explicabilidad (Floridi, 2019). Este laboratorio concibe la IA como una forma de agencia artificial, cuyo impacto depende de los entornos humanos, normativos y culturales en los que opera, lo que convierte a los estudiantes en actores clave para analizar, cuestionar y regular su uso desde una perspectiva humanista.

La actividad se desarrolla a partir de la lectura crítica de un caso problemático relacionado con la IA —por ejemplo, el uso de algoritmos para recomendar contenidos en redes sociales, evaluar estudiantes o tomar decisiones automatizadas— y se estructura en cinco momentos, cada uno asociado a un principio ético. En pequeños grupos, los estudiantes analizan el caso preguntándose: ¿qué beneficios promete esta IA y para quiénes? (beneficencia); ¿qué riesgos o daños podría generar? (no maleficencia); ¿quién toma las decisiones y qué grado de control conservan las personas afectadas? (autonomía); ¿los beneficios y riesgos se distribuyen de manera justa? (justicia); y, finalmente, ¿es posible comprender cómo funciona el sistema y quién es responsable de sus efectos? (explicabilidad). Este proceso fomenta la argumentación, la interpretación crítica del discurso tecnológico y la toma de conciencia sobre los valores implícitos en los sistemas algorítmicos (Cassany, 2019; Freire, 2005).

El cierre del laboratorio ético se orienta a la producción reflexiva, en la que los estudiantes elaboran un manifiesto, infografía crítica o breve ensayo argumentativo proponiendo criterios éticos para el uso responsable de la IA en la escuela o la sociedad. De este modo, la actividad trasciende la comprensión conceptual y promueve una postura ética activa, en la que los estudiantes reconocen su responsabilidad como ciudadanos digitales. En coherencia con el enfoque de Floridi, el laboratorio reafirma que la ética de la IA no puede delegarse a las máquinas, sino que debe ser asumida por los seres humanos, quienes poseen la capacidad moral de anticipar consecuencias, deliberar colectivamente y orientar la tecnología hacia el bien común (Floridi et al., 2018). Así, el laboratorio ético se consolida como una herramienta pedagógica poderosa para formar lectores críticos, sujetos éticos y ciudadanos conscientes en la era digital.

Mg. Rober de Jesús Miranda Acosta

Universidad de la Costa

Institución Educativa Politécnico de Soledad

Mg. Jorge Luis Restrepo Henríquez

Gabriel José Miranda Reyes

Estudiante de Licenciatura en Lenguas Moderna

 

Referencias (APA 7.ª edición)

  • Cassany, D. (2019). Laboratorio lector: Para entender la lectura. Anagrama.
  • Floridi, L. (2019). The logic of information: A theory of philosophy as conceptual design. Oxford University Press.
  • Floridi, L., Cowls, J., Beltrametti, M., Chatila, R., Chazerand, P., Dignum, V., … Vayena, E. (2018). AI4People—An ethical framework for a good AI society: Opportunities, risks, principles, and recommendations. Minds and Machines, 28(4), 689–707. https://doi.org/10.1007/s11023-018-9482-5
  • Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido (30.ª ed.). Siglo XXI Editores.
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