Los viejos fantasmas del consumismo en la percepción de la generación Z

Entre las aseveraciones de hace más de dos décadas, la filósofa española, exponía cómo la sociedad constantemente sobrepasa los límites del consumo dándole protagonismo al consumismo. Es decir, entramos a un nuevo milenio con un gran fantasma como es el consumo, suscitado por un sistema de producción eminentemente neocapitalista. Podría agregarse que el instrumento para ello estaba en la acción de perpetuar una estructura de estado y de sociedad. Los contratos sociales pasarían a convertirse en un producto más del consumo con una serie de característica de progreso en el imaginario social.

De allí entonces se infiere de la autora que los seres consumen porque es una necesidad si se quiere sobrevivir; sin embargo, los seres humanos consumen en exceso por razones desconocidas, pero que podrían asociarse a conductas ávidas, egoístas. También se cuestiona si este actuar tiene relación con la felicidad. Lo cual no sería descabellado considerar, pues un gran porcentaje de la sociedad basa su felicidad en la alta capacidad adquisitiva que permite la posibilidad de complacer cualquier deseo y con ello dar cuenta de su éxito.

Si bien, no es posible ignorar el hecho del consumo para una nueva generación que es tildada de frágil e incluso de cristal, apegada a dispositivos de comunicación, con manifestaciones cognitivas de carácter superficial, con una volatilidad emocional; pero con una clara ruptura a los rituales de consumo, pues este cambia a una velocidad vertiginosa, que esta es sin duda alguna, la sociedad de nativos digitales, la sociedad a conquistar en esta nueva era de consumo. En esta sociedad de incertidumbre, donde cada día se caen los grandes mitos de la racionalidad, no se debe confundir el desarrollo con el consumo ilimitado y desproporcionado, el verdadero desarrollo de los miembros de la generación Z, tiene que ver más con el dominio propio, con la misma autonomía para gobernar nuestros deseos y ser feliz sin más de lo “necesario” para que como seres humanos sobrevivamos.

Este anhelo de vivir en el contexto de la libertad con sentido ha de trascender la noción de obtener una vida ligada a la capacidad adquisitiva. La generación Z, necesita una multiplicidad de miradas tendientes a superar las nociones reduccionistas de una nueva comunidad de consumo.
 
REALIZADO POR:

Estudiante Comunicación y Medios digitales(Sem I): María Camila Martínez Barros

Docente Análisis retrospectivo de la historia: Mg Reinaldo Rico Ballesteros.

Mayo 5/2022

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