Violencia de género del hombre hacia la mujer: Un acercamiento preliminar

La violencia de género del hombre hacia la mujer es un práctica que ha acompañado la historia de la humanidad, siendo un fenómeno reconocido y aceptado por muchas culturas y países (Zurita, 2014); es así como los diferentes estudios y esfuerzos a nivel local, regional, nacional e internacional, han hecho visible esta problemática, llegando a ser considerada como un problema de salud pública a nivel mundial, ya que afecta los diferentes sistemas en los que se desarrolla y encuentra inmersa la víctima, desde el nivel individual o microsistema hasta el nivel más amplio o macrosistema, influyendo en el desarrollo y comportamiento de las personas más próximas (hijos como víctimas pasivas), tal como fue señalado por Heise (1998).

Según lo planteado,  la violencia de género del hombre hacia la mujer ha sido una situación reconocida y aceptada en muchos países, bajo la premisa de que el hombre por ser hombre, recibe una mejor posición a nivel social que le permite tener incidencia sobre su pareja y por ende sobre los hijos y el hogar; es así como López (2011) hace un análisis histórico del fenómeno y asevera que ha sido un problema universal en tiempo y espacio, en donde la historia de la humanidad es la historia de las repetidas vejaciones y usurpaciones por parte del hombre con respecto a la mujer.

Al ser considerado este flagelo como un problema de salud pública, desde hace más de veinte años por organizaciones internacionales como la ONU en 1993 y la OEA en 1994, quienes expidieron convenciones de carácter vinculante para los países miembros (entre ellos Colombia), en aras de frenar el irrespeto y desconocimiento de los derechos humanos de las mujeres víctimas y sus familias.

El problema de la violencia de género debe entenderse y atenderse como un fenómeno multicausal, puesto que se encuentra inmerso en los diferentes niveles socioeconómicos, en todas las culturas, no conoce etnia, ni edad; por lo que se considera dinámico y cambiante, producto de la interacción del sujeto con su entorno familiar y social, donde se presentan un sin número de factores a nivel individual, histórico, personal y cultural, Heise (1998); donde entran a conjugarse y con ello favorecer las condiciones para que aparezca el fenómeno de la violencia; Es por ello que organizaciones internacionales han declarado que una de cada tres mujeres sufre violencia a causa de su pareja en algún momento de su vida, lo que ha convertido este flagelo en una pandemia silenciosa, epidemia invisible, y se ha pronosticado que podrá ser incluida como una de las primeras quince causas de enfermedad y muerte en el 2020, López (2011); teniendo en cuenta estas características es importante destacar la influencia de esta problemática en la vida de cada una de las personas que están relacionadas directa o indirectamente con la víctima y como sus comportamientos e interacciones se ven afectados por esta situación.

Entidades tanto internacionales como nacionales, han levantado su voz para denunciar la vulneración de Derechos de la mujer en esa relación e interacción de su núcleo familiar, la acción del Covid, puso al descubierto toda una amalgama de acciones que cada día violentan más a las mujeres. Es momento para reflexionar sobre el hecho que no se nace mujer, se hace Mujer en el orden de la violencia de género.

Autores:

Nubia Jiménez Ballesteros: Magíster en Educación por la Universidad de la Costa CUC. Especialista en Estudios Pedagógicos por la Universidad de la Costa

Hernan Dario Obando Duran : Magíster en Educación por la Universidad de la Costa CUC. Especialista en Estudios Pedagógicos por la Universidad de la Costa

Alexander Vega Lugo : Magíster en Educación y docente de la  Universidad de la Costa CUC.

Reinaldo Rico Ballesteros. Líder de Apropiación Social del Conocimiento. Universidad de la Costa CUC.

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