Y el Sentido de las Ciencias Sociales…

La escuela y con esta el proceso educativo se presentan como instancias reales de una cultura que pretende para poner en escena la ética de lo público e incluso, manifestaciones de lo privado. Es uno de los ámbitos que posibilita ejercitar la tolerancia desde la relación docente-discente, docente-docente, discente-discente, genero, mejores conflictos, representatividad, participación, asociación, es decir, ejercitar la democracia y a la construcción del ciudadano. Cabe entonces preguntarnos, ¿Cuáles son esos grandes cambios que se están registrando en las sociedades denominadas democráticas?

Sin pretender llegar a un reduccionismo epistemológico, señalaremos que la crisis paradigmática  al interior de las ciencias sociales. Se ha evidenciado una aprehensión cognitiva de la misma para un conglomerado de profesionales que se movilizan en este campo de formación; sin embargo la traducción de los mismos para con el sentido y valor agregado que ha de reflejarse en quienes entran en ese proceso de formación y capacitación como agentes transformantes y de cambio, como son los estudiantes e incluso el mismo docente, evidencian vacíos sobre el sentido que adquieren las ciencias de la complejidad; pues intencionalmente dicho conjunto epistémico representan un conjunto de insumos llamados al  despertar de una conciencia crítica, de una lectura de contexto, de una mentalidad flexible y abierta con beneficio de inventario, con una articulación a otros cuerpos de conocimiento como es el caso de las humanidades; ello implica a manera de ejemplo, un ejercicio de inventario de clásicos que pareciera han sido desplazados por la capsula de contenido que ahora moviliza el sonido, el movimiento y el color, tal es el caso de Durkheim, Marx y Weber, como los máximos exponente de esta complejidad; al decir Mejía M. R. (1995) “Durkheim y su pensamiento sobre la educación, aparece desbordado por los elementos  de una nueva socialización que coloca su fuerza en los procesos masivos introducidos desde la historia cultural, para iniciar desde allí un desplazamiento paulatino de los factores tradicionales de socialización en nuestro medio: familia y escuela”. Se desprende de dicha afirmación que las relaciones en los procesos de formación se han trastocados, y la formación que se caracterizó por la relación del conocimiento de una generación a otra, ahora pasa al olvido. Situación similar ocurre con Weber y sus aportes claves como el progreso, la libertad y la autoridad; de los cuales suele señalarse su incoherencia e incompetencia para las realidades que hoy nos asisten.

Mientras que el pensamiento marxista, como consecuencia  de la crisis de los socialismo y su visión economicista, empieza a replantearse desde cada una de las transformaciones sociales; por ello se hace una apología a las concepciones paradigmática tanto de Habermas, Gorz, Miliband, entre otros, quienes movilizan otro tipo de estructuras mentales ante los avasalladores cambios que sufre la sociedad.

Desde una mirada de contexto, las ciencias sociales aún transitan entre la segmentación de los cuerpos de conocimiento que configuran dicha espíteme, al igual,  presentan una mirada de aproximación de integralidad para la aprehensión de un objeto de conocimiento; sin embargo se puede evidenciar en las estructuras curriculares, en los procesos de investigación, en la financiación de las mismas, en la formación de actores, entre otras, la marginalización de las Ciencias Sociales y con ellas las humanidades, las cuales cada día disminuyen y con ello se aumenta la sospecha para la configuración de una sociedad despolitizada.

 

Autor: Reinaldo Rico Ballesteros. Líder Apropiación Social del Conocimiento. Universidad de la Costa. CUC.

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